JÓVENES

marzo 22, 2017

5 Acciones de Caridad en Cuaresma

Por: Héctor Esteban Carrasco Ibarran / Colaboración

Saluda con alegría a las personas que ves a diario

Seguro es quien abre la puerta, quien limpia, quien contesta las llamadas. Lo ves a diario y al saludarlo le recuerdas que es importante lo que hace. Tanto tu trabajo como el de ellos se hace más a gusto si le haces ver que es valioso para otros, que su presencia cambia las cosas. La sonrisa es propio de todo ser humano, por lo que no será difícil compartirla con los que te rodean, quizás en alguna sonrisa que regales alentarás a alguien para decirle que aún hay esperanza.

Escucha la historia del otro, sin prejuicios, con amor

¿Qué puede hacernos más humanos que saber escuchar? Cada historia que te cuentan te une más con el otro: sus hijos, su pareja, la jefa, el profesor, sus preocupaciones y alegrías… tú sabes que no sólo son palabras, son partes de su vida que necesitan ser compartidas. Escuchar en esta época donde dominan los audífonos quizá sea un poco complicado pero no imposible; por el contrario, retirar los auriculares de nuestro cuerpo es decirle a la persona que es importante para nosotros y que estamos dispuestos a escuchar con atención

Selecciona lo que no usas y regálalo a quien lo necesita

¿Te has imaginado alguna vez que tu playera favorita de cuando tenías 17 años, ahora es la playera favorita de una adolescente que no tiene mucho que ponerse? Si eres hermano mayor, lo sabes. Por eso es bueno acostumbrarnos a valorar lo que tenemos y si tenemos más de lo que necesitamos, obsequiarlo nos ensancha el corazón y protege del frío a otro. Demasiadas ocasiones son las que nos detenemos a comprarnos algún artículo para nuestra vida, pero en pocas ocasiones regalamos algo nuestro a los demás. El tiempo de Cuaresma es la excusa perfecta para romper con nuestro egoísmo y vivir la caridad con los demás.

Llama por teléfono a tus padres

Ahora vives solo, te mueves solo y quizá hasta tienes tu propia familia. Sin embargo, tus padres aún se conmueven cuando les haces saber que
piensas en ellos. Estar atentos a lo que necesitan o simplemente saber cómo están es algo que no te cuesta mucho y es un gesto enorme de gratitud. No los dejes en el olvido, una llamada que se realiza solamente para saludar y no para pedir algo, será de gran satisfacción a tus padres pues con ello demuestras que tienes un gran cariño e interés por ellos y sus vidas.

Ten buenos detalles con los cercanos a ti

Sabes lo que le gusta mejor que nadie, ¿por qué no aprovechar eso? Nada se disfruta más que aquello que es dado con amor, él se gana unos minutos de descanso y tú una sonrisa auténtica. Salir de uno mismo y pensar en los demás siempre es mejor y alegra el corazón. Si vives con tu familia o ya vives fuera de casa, sabes lo importante que es recoger y limpiar lo que usas. Hay una voz dentro de ti que te dice que deberías ayudar un poco más de lo que quisieras… Y sorprendentemente te sientes muy bien de hacerlo.

El amor y los detalles 

-El amor no sólo sabe corregir, sino perdona, acepta y sigue adelante. No tengas miedo de corregir y ser corregido, eso es una muestra que los demás apuestan por ti y quieren que seas mejor.

-Simples frases como “¡Felicidades!”, “Me alegro mucho por ti” o “Ese color te queda muy bien”, le han hecho el día a tu compañero y nos ayudan a vernos entre nosotros como Dios nos ve: con amor y alegría de ser sus hijos.

 

 






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