CATEQUESIS

noviembre 27, 2018

Adviento, época de preparación en familia

Por: Silvia Del Valle  @SilviaMdelValle

Pueden tomarse algunas propuestas guía para vivir la tan esperada época de una forma más espiritual.

Como cada año comenzamos el Adviento con gran ilusión porque se acerca la Navidad, pero en pocas ocasiones reflexionamos sobre el por qué existe esta época de preparación para llegar a tan esperada fecha.

A veces pienso que sería más fácil solo celebrar la Navidad, pero estoy segura que celebrar con fervor el Adviento traerá grandes frutos para nuestra familia, sobre todo en el plano espiritual.

Es por ello que se pueden tomar algunas propuestas para vivir un Adviento más espiritual en familia.

Investiga qué significa Adviento

Esto es básico para poder vivir de forma integral esta época previa a la Navidad. Recordemos que nadie da lo que no tiene, por eso es necesario estar convencidos para hacer lo propio con nuestra familia.

Prepara material didáctico

Cuando tenemos hijos pequeños es bueno hacer algunas gráficas o láminas donde los niños puedan entender el verdadero sentido del Adviento.

Si nuestros hijos ya son más grandes podemos buscar lecturas, películas y material que nos permita contagiarlos de este ambiente de recogimiento y preparación que se debe vivir en familia.

Ten lista la corona

En diferentes ocasiones solo ponemos la corona de Adviento por costumbre, pero es necesario hacer conciencia de lo que significa y a lo que nos comprometemos al ponerla.

Para esto es muy bueno que los niños ayuden a prepararla. También se debe estar atento a encender las velas cada domingo y hacer la pequeña ceremonia en familia.

Vive los propósitos de Adviento

Es muy sencillo entender esto porque es una forma de preparar el alma para recibir a Jesús.

Dios ve nuestras intenciones, así que aunque no se logren hacer muy notorios los cambios de actitud, es importante sí hacer todo lo que esté en nuestras manos para lograrlo.

Nuestro ejemplo es importantísimo

Si nuestros hijos ven en nosotros una actitud diferente, llena de amor de Dios por los demás, dispuesta a servir a todos sin esperar nada a cambio, seguro que ellos desearán hacer lo mismo para que esa alegría que se irradia se contagie en nuestra familia.

Y sobre todo un Adviento más espiritual y menos materialista, donde lo más importante sea pulir nuestra alma para que esté lista y preparada para recibir a Jesús en ella.

Debemos empezar a vivir el Adviento nosotros, para que nuestra familia llegue a vivirlo también.

Las mamás son el pilar, pero los papás son el corazón de la familia, así que ellos también deben estar incluidos en la vivencia de esta época de Adviento.

La novena de Navidad

Como parte de vivir una preparación más cercana a la familia se puede rezar una hermosa oración que nació en Colombia y se realiza desde el 16 hasta el 24 de diciembre en torno al pesebre.

Es tradición rezarla también con los amigos, incluso cada día se puede realizar en una casa diferente, donde se comparte, tras la oración, de algunos platos navideños.

La novena tiene su origen en el siglo VIII con fray Fernando de Jesús Larrea, sacerdote franciscano, quien escribió varias meditaciones sobre el acontecimiento de la encarnación del Hijo de Dios y su nacimiento.

Posteriormente, hacia el siglo XIX, la Madre María Ignacia, religiosa de la Enseñanza, compuso los “gozos”, estrofas que se cantan junto a las meditaciones.

 

 

 






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