CATEQUESIS

enero 3, 2019

Cambio de año, cambio de vida

Por: Silvia del Valle @SilviaMdelValle

Las metas se cumplen poco a poco, es por esto que acostumbramos a ponerlas cada mes, así es más fácil darnos cuenta si las llevamos a cabo correctamente.

Para nuestros hijos es muy difícil darse cuenta del cambio de año y por lo mismo debemos ayudarles a dejarle en claro que es tiempo de hacer propósitos y ver cómo los vamos a cumplir; es tiempo de tratar de ser mejores.

Lo más importante es que sea en familia, por ello se debe enseñar a nuestros hijos a hacer un cambio de vida en el año que apenas inicia.

Una lista de cosas buenas

Es bueno siempre tener claro lo que hemos hecho y lo que ha sido bueno para cada uno de nosotros, es por eso que hacer una lista nos ayuda a clarificar nuestras ideas y a poder ofrecer y agradecer a Dios todos los beneficios recibidos durante el año que acaba de terminar.

Con nuestros hijos es necesario ayudarles a hacer esta lista, si son muy pequeños pueden hacer dibujos, pero si ya son un poco más grandes es importante que aprendan a poner las cosas buenas enlistadas.

Una lista de lo que debe mejorar

Una vez que hicimos la lista de las cosas buenas para agradecerle a Dios, es importante hacer la lista de las cosas que hay que mejorar o cambiar en nuestra vida; es necesario ser honestos y poner todo lo que nos ha dolido, lo que creemos que podemos cambiar en nosotros o las omisiones del año anterior.

Nuestros hijos también deben hacerlo: si son pequeños podemos ayudarles orientándoles un poco sobre lo que pueden hacer durante este año, pero si son más grandes es importante que aprendan a hacer este ejercicio de balance para que después se puedan poner metas adecuadas.

Una meta por mes

Las metas se cumplen poco a poco, es por esto que acostumbramos a ponerlas cada mes, así es más fácil darnos cuenta si las llevamos a cabo correctamente.

Podemos anotarlas en una hoja y después evaluarlas para saber si cumplimos con nuestra meta o no. Se puede colocar en el refrigerador para que todos puedan darse cuenta de la avance que llevamos, sobre todo cuando son metas familiares.

Acciones concretas

Muchas veces las metas que nos ponemos son poco entendibles o cuesta trabajo realizarlas, por eso podemos buscar acciones concretas para su cumplimiento.

También podemos programar visitas ante el Santísimo, para agradecer todos los beneficios que hemos recibido durante la semana, así nuestros hijos se acostumbrarán a ser agradecidos con Dios y con los demás.

Revisión por semana

Para que un plan sea adecuado y se cumplan las metas es necesario revisarlas cada semana, de ser prudente adecuar nuestro plan a la realidad. Podemos agregar o quitar actividades según el avance.

Es importante tener en cuenta que podemos tener un plan personal y uno familiar, por ello debemos hacer que los dos empaten, que se complementen y que no se estorben.

Propósitos en familia

Se acaba un año más, llegan las campanadas, la cuenta atrás para un nuevo inicio que puede traducirse en un cambio de vida.

Aunque cualquier momento es bueno para empezar a dejar de lado los malos hábitos, el 1 de enero puede ser una buena fecha para empezar a trabajar duro por estos compromisos.

Algunos propósitos que puede asumir toda la familia para conquistarlos en los meses que están por venir son varios, pero si todos los miembros adquieren este compromiso o ayudan al resto a conseguirlos, el trabajo será más llevadero.

Comenzar el año con la mejor de las actitudes es el primer paso, el segundo es saber qué se quiere cambiar para poder hacerlo.

RENOVACIÓN

Nunca es tarde para comenzar a hacer un cambio en nuestras vidas, tanto personal como familiar, por eso es recomendable hacer un análisis del año y darnos tiempo de planear actividades concretas a realizar en el 2019.

 

 






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