Para conocer sobre liturgia

mayo 16, 2019

Colores litúrgicos

Por: Redacción  

Desde el Papa Inocencio III (siglos XII y XIII) quedaron como oficiales: blanco, rojo, verde y morado.

Estos tienen también su sentido: por un lado expresan lo característico de los misterios de la fe que se celebran, y por otro exteriorizan con mayor eficacia el sentido progresivo de la vida cristiana a lo largo del año litúrgico.

Desde el Papa Inocencio III (siglos XII y XIII) quedaron como oficiales, para la liturgia, los siguientes colores: blanco, rojo, verde y morado.

Blanco. Simboliza la luz, la gloria, la inocencia, por eso se emplea en los misterios gozosos y gloriosos del Señor, en la dedicación de las Iglesias, en las fiestas, en las conmemoraciones de la Virgen, de los ángeles, de los santos no mártires y en la administración de algunos sacramentos (Eucaristía, Confirmación, Matrimonio, Orden Sagrado).

Rojo. Es el más parecido a la sangre y al fuego, y por eso es el que mejor simboliza el incendio de la caridad y el heroísmo del martirio o sacrificio por Cristo.

Se emplea para el Domingo de Pasión (domingo de Ramos), Viernes Santo, Pentecostés, fiestas de la Santa Cruz, apóstoles, evangelistas y mártires.

Verde. Indica la esperanza de la criatura regenerada y el ansia del eterno descanso, es también signo de vida y de frescura del alma cristiana y de la savia de la gracia de Dios; se usa los domingos y días de semana del tiempo ordinario.

Morado. Es signo de penitencia, humildad y modestia; color que convida al retiro espiritual y a una vida algo más austera y sencilla, exenta de fiestas.

Se emplea durante el Adviento y la Cuaresma, vigilias, sacramentos de penitencia, unción de enfermos, bendición de la ceniza; y hoy reemplaza al negro que se utilizaba en las exequias de difuntos.

Rosa. Es símbolo de alegría, pero de una alegría efímera, propia solamente de algunos días felices, de las estaciones floridas de cierta edad. Se puede usar en los domingos Gaudete y Laetare, tercer domingo de Adviento y Cuaresma, respectivamente.

Azul. Color del cielo. Se puede usar en las misas de la Virgen, sobre todo el día de la Inmaculada Concepción.

El altar

Representa a Cristo y es la mesa de su sacrificio y del banquete celestial para quienes caminamos hacia la eternidad.

Es el corazón del templo, por eso se le besa, se le inciensa, tiene que ser de piedra o mármol. ¡Es Cristo visible! Tiene que ser alto, grande.

Tiene sus accesorios:

  • El mantel, pues es banquete lo que se celebra sobre el altar. En esa “mesa” Dios Padre nos servirá a su Hijo Jesús, como Cordero inmaculado, para alimento del alma.
  • Candelero: es la luz de la presencia de Cristo.
  • Crucifijo: colocado sobre el altar, pues cada Misa es Calvario donde participamos de la cruz de Cristo.
  • Vasos y utensilios sagrados. El cáliz, la patena, el copón y la custodia son a modo de vajilla sagrada de la mesa eucarística, todos estos vasos y utensilios son sagrados; el cáliz y la patena se usan para la celebración.

PARA EL SACRIFICIO DE LA MISA

El copón y la custodia sirven para conservar, trasladar o exponer el Santísimo Sacramento; vaso subsidiario es la teca o cajita, usada para llevar la comunión a los enfermos.

También son objeto de culto las crismeras, las vinajeras y el vasito de las abluciones; el incensario con la naveta, la campana o campanilla, las bandejas, el acetre o calderillo con agua bendita para las bendiciones y aspersiones (lleva dentro un hisopo).

TIARA
Es una especie de mitra circular con triple corona que usaban los Pontífices como insignia propia: representaba el triple poder del Papa como obispo de Roma, supremo pastor de la Iglesia y jefe de los Estados Pontificios.

 






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