JÓVENES

septiembre 20, 2019

¿Cómo caminar en la paz desde mi juventud?

Por: Pbro. Ulises Morales Gutiérrez /Arquidiócesis de Tulancingo
  • El 21 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz, y a propósito de la fecha se vale preguntarnos ¿qué podemos hacer para promoverla?

Hace unos días observaba a varios niños y niñas de un grupo de 2º preescolar, y pude constatar una vez más cómo los niños de esa edad tienen toda la disposición a brindarse cariño, a mostrar sus emociones, a relacionarse con toda facilidad y espontaneidad con otros niños, e incluso con adultos que no conocen.

Y me pregunté: ¿en qué momento perdemos esta forma de ser, qué hace que al llegar a la edad adulta algunos niños se conviertan en personas desconfiadas, reservadas e incluso amargadas?

Sí, ya sé, hay muchas posibles respuestas a estas preguntas, por ello me gustaría reflexionar sobre ¿qué podemos hacer para crear relaciones de respeto y cariño? ¿Qué acciones propician que los niños, al llegar a ser adultos, sigan siendo cariñosos, espontáneos y, por qué no, felices?

Hoy en día podemos corroborar mucho un grito que se hace presente en nuestro mundo, y es ese grito es de paz.

Hoy quisiera hacerme intérprete del grito que, con creciente angustia, se levanta en todas las partes de la tierra, en todos los pueblos, en cada corazón, en la única gran familia que es la humanidad: “¡Queremos paz!”.

Es el grito que dice con fuerza: queremos un mundo de paz, queremos ser hombres y mujeres de paz, queremos que, en nuestra sociedad, desgarrada por divisiones y conflictos, estalle la paz; «¡Nunca más la guerra! ¡La paz es un don demasiado precioso que tiene que ser promovido y tutelado».

Hablar de la paz llega a ser muy difícil hoy en nuestros días, y no quiero llenarte de conceptos que suelen a veces ser muy bizarros o incompletos en cuestión de sentido.

Ya que para muchos es un sueño utópico e inalcanzable, quisiera compartirte de la manera más sencilla algunos puntos, aspectos que se pueden considerar a favor de las convivencias cotidianas para ser verdaderos hombres y mujeres, promotores de paz.

5 acciones sencillas que podemos hacer desde la escuela, en el trabajo y en las parroquias para construir espacios de paz:

  1. Construye, junto con los demás, acuerdos de convivencia.

 

  1. Revisa periodicamente los acuerdos y celebra junto con el grupo los que se han cumplido.

 

  1. Diseñen juntos estrategias para que se ayuden entre todos si los acuerdos no se cumplen, por ejemplo cuando un compañero respeta a otro, una acción que deberá realizar es pedirle a un amigo que le ayude diciéndole: «Recuerda quepuedes hacerlo de otra manera»; con esta frase él o ella tiene oportunidad de modificar su actitud.

 

  1. Realiza juegos cooperativos y reflexiona junto con el grupo la diferencia entre los juegos competitivos y los juegos cooperativos. Promueve un debate en el cual la mitad del grupo defienda una postura y la otra mitad la postura contraria, siempre haciendo énfasis en el respeto. Anímales a sacar sus propias conclusiones.

 

  1. Junto con tu grupo propongan espacios lúdicos en la escuela en el que se puedan vivenciar diferentes actividades, por ejemplo: juegos de mesa, juegos físicos como saltar la cuerda, el avión o encantados, entre otros.

 

Podemos y necesitamos construir espacios para la paz. En estos tiempos en que los actos de violencia están a la vuelta de la esquina; ser promotores de paz es un imperativo si queremos que todos tengan la oportunidad de desarrollar todo su potencial como seres humanos para ponerlo al servicio de la vida.

 

 

 

 






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