CATEQUESIS

julio 10, 2019

¿Cómo comunicarnos con nuestros hijos cuando son muy sensibles?

Por: Silvia del Valle

Es deber como padres de familia educar a los hijos y para ello es necesario que exista interacción eficiente asertiva.

En la actualidad es muy común que ya no podamos establecer comunicación con nuestros hijos porque de cualquier cosa se sienten agredidos.

Esto puede ser causado por la sobreestimulación que tienen de los medios masivos de comunicación y por la forma de educación que llevan, ya que se enseñan derechos pero no responsabilidades, y esto hace que se desubiquen.

Es deber como padres de familia educar a los hijos y para ello es necesario que exista comunicación eficiente asertiva.

Escucha para comprender

Es muy importante que aprendamos a escuchar y no solo a oír; es importante poner atención a nuestros hijos y ellos vean que les ponemos atención, así no tendrán el prejuicio de que no les hacemos caso.

Que nuestra actitud sea de atención, que todas nuestras actitudes sean de escucha; si es necesario dejemos lo que hacemos para entablar una comunicación adecuada con nuestros hijos.

Cuestionar con caridad

Es importante interpelar a nuestros hijos; es decir, cuestionarlos, hacerlos pensar, que salgan de su zona de confort, para que razonen y saquen conclusiones sin tener que imponer nuestro punto de vista.

Es necesario que demos nuestra opinión de cada punto, pero que nuestros hijo no sienta que les queremos imponer las cosas; podemos guiarles en la reflexión para que lleguen a las mejores conclusiones por ellos mismos.

Proponer sin imponer

Siempre es mejor guiar que imponer, así la conclusión será bien recibida, ya que saldrá de ellos mismos.

También debo decir que hay situaciones en las que va de por medio su integridad física y espiritual, donde debemos ser tajantes y no caben las consideraciones, sobre todo si nuestros hijos son menores de edad.

Suave en la forma

Nuestros hijos deben saber que las cosas importantes, lo trascendente, es inamovible; es decir, lo que tiene que ver con la moral, los principios y valores no es negociable; fuera de eso podemos ser tolerables y tratar de adaptarnos a sus planes.

Orar antes de hablar

Es muy importante que preparemos los momentos de interacción y comunicación con nuestros hijos, y la mejor forma de hacerlo es orar por ellos, para que Dios los ilumine y sean dóciles a nuestra guía.

Por algo Dios los puso en nuestras manos, para llevarlos de nuevo a Él; debemos estar conscientes de que no siempre tenemos la razón y que no pasa nada si en algún momento tenemos que dárselas para que se sientan tomados en cuenta.

¿Cómo tratarlos?

Lo primero que necesita es comprensión, quizá cueste entenderlo, pero no se le debe juzgar; necesita que se le acepte y se le acompañe.

Será importante ayudarle a ponerle nombre a lo que le pasa, a entenderse, a saber qué le pasa y cómo manejar tanta intensidad emocional.

Pregúntale! Cuenta con él e interésate por su mundo. Preguntas como ¿qué necesitas?, ¿cómo te sientes? o ¿cómo puedo ayudarte?, pueden ser un buen recurso para entenderse y entenderle.

Cuando haya alguna reacción que no entiendes, conecta con él; escúchale, necesita que le veas y compartir contigo lo que hay detrás de ese comportamiento.

Dale espacio para relacionarse a su ritmo, veces son más observadores que habladores o necesitan su tiempo para integrarse en un grupo.

 






0 Comments


Seras el primero en commentar!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *