CATEQUESIS

abril 19, 2017

¿Estrés infantil?

Por: RedFamilia / Colaboración

En la actualidad han aumentado los casos de niños que sufren alteraciones biológicas y psicológicas.

No es extraño escuchar del estrés y de cómo altera todas las actividades que debemos realizar a lo largo del día. Entre los adultos se ha convertido en un tema normal, pero ¿qué sucede cuando el que presenta problemas de estrés es un hijo de cinco años?

Como adultos pensamos que los pequeños no tienen grandes preocupaciones que puedan generarles situaciones de estrés que alteren su desarrollo. Sin embargo, en la actualidad han aumentado los casos de niños que sufren alteraciones biológicas y psicológicas como consecuencia de situaciones que ellos no pueden controlar.

La infancia es un periodo de constantes cambios y adaptaciones que los niños deben enfrentar, sobre todo al pasar de una etapa a otra, y es precisamente lo que les produce ansiedad y tensión, que los lleva a comportarse de una manera distinta a la acostumbrada.

La percepción que el niño tiene de los cambios provoca que desarrolle estrés; es decir, cada niño enfrenta de distinta manera los problemas que se le presentan y su manera de responder ante estos lo llevará a reaccionar de distintas maneras.

Algunas de las situaciones que pueden generar estrés en los niños son:

• Sentirse incapaces de resolver las situaciones escolares o familiares.

• Vivir en sí mismo o en algún familiar cercano una situación de salud grave.

• No aceptar el divorcio o separación de sus padres.

• Perder a algunos de sus padres, por causas diversas.

• Sufrir maltrato dentro o fuera del hogar.

• No aceptar ña llegada de un nuevo integrante a la familia.

• Cambiar de nivel escolar o colegio.

Depende de la personalidad de cada pequeño pueden presentarse algunos de los siguientes síntomas:

• Tener bajo rendimiento escolar.

• Mostrar tristeza la mayor parte del tiempo.

• Llorar sin causa aparente.

• Exaltar su temperamento.

• Sufrir dolores de cabeza o estómago.

• Tener problemas para dormir.

• Mojar la cama por las noches.

• Tener comportamiento agresivo.

• No querer estar solos.

• Desarrollar miedos nuevos o recurrentes.

• Mostrar aversión al médico o al dentista.

Como papás se tiene la ventaja de que conocemos a nuestros hijos y podemos prever ciertos factores que generarán estrés en ellos, por lo tanto debemos informarnos para saber orientarlos sobre la manera más saludable de enfrentar las situaciones difíciles.

Si detectas que a pesar de estar al pendiente de tu hijo y acompañarlo presenta síntomas de estrés, lo mejor es buscar ayuda profesional y no pensar que se le pasará solo.

Estrategias de apoyo

Algunas sugerencias de ayuda a disminuir el estrés en los niños son las siguientes:

• Propiciar que el niño comunique sus ideas y manifieste inquietudes con respecto a las situaciones familiares que se viven en casa.

• Enseñarles a decir no ante determinadas situaciones y acercarse a las personas que pueden ayudarlo en ese momento (profesores o familiares).

• Escucharlos sin criticarlos.

• Estar al pendiente de que realicen sus labores, pero que tengan también momentos de descanso.

• Darle tiempo para realizar la actividad que a él más le guste: leer, tocar un instrumento, practicar algún deporte o jugar.






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