CATEQUESIS

abril 23, 2018

Habilidades socioemocionales

Verónica González / Red Familia

Herramientas que nos permiten entender nuestras emociones, mostrar empatía hacia los demás, entablar relaciones positivas y tomar decisiones.

Anteriormente, lo que buscábamos los padres de familia era que nuestros hijos desarrollaran habilidades intelectuales necesarias para que llegaran a ser exitosos en su vida adulta.

Sin embargo, en épocas recientes, los expertos han descubierto que no solo es importante el desarrollo intelectual en los niños, sino que también se les tiene que ayudar a desarrollar la inteligencia emocional

Muchos de nosotros hemos escuchado casos de personajes que aparentemente lo tienen todo: éxito profesional, estabilidad económica y logros intelectuales, pero no son felices, presentan cuadros depresivos severos y en su vida personal y familiar se sienten fracasados.

Esto se debe a que carecen de las habilidades socioemocionales necesarias para enfrentarse a la vida; herramientas que nos permiten entender y manejar nuestras emociones: sentir y mostrar empatía hacia los demás, entablar relaciones positivas y tomar decisiones de manera responsable que no procedan de un impulso momentáneo.

Afortunadamente, aunque los seres humanos nacemos sin estas habilidades, tenemos la capacidad de desarrollarlas a lo largo de nuestra niñez y adolescencia con el apoyo de nuestros educadores: padres y maestros.

El desarrollo de las habilidades socioemocionales debe iniciar a edades tempranas y dentro de la familia, ya que estas primeras experiencias de relación con los demás marcarán nuestro alcance emocional.

Cuando somos niños existen algunas cualidades innatas como la persistencia, la automotivación y el entusiasmo; es decir, los pequeños generalmente se sienten capaces de realizar varias actividades por sí mismos y si fracasan quieren volver a intentarlo, son honestos y manifiestan abiertamente sus sentimientos hacia los demás.

Desafortunadamente somos los adultos quienes disminuimos esa capacidad de crecer en inteligencia emocional: les creamos inseguridades y miedos, en lugar de enseñarles a expresar sus emociones de una manera prudente y adecuada; les pedimos que las repriman, que no las expresen y se mantengan callados.

Por otro lado, es importante demostrar nuestro amor hacia ellos de diferentes formas, es la mejor manera de apoyar el desarrollo de seres humanos emocionalmente estables.

Cuando les demostramos afecto a nuestros hijos, aparte de formarles una autoestima sana, contribuimos a que construyan una personalidad adaptada y emocionalmente inteligente.

Nuestro cariño les ayudará a enfrentar los miedos que surgen a lo largo de las diferentes edades, puesto que se sentirán apoyados y acompañados y de esta manera ellos desarrollarán empatía hacia los demás.

Sugerencias a implementar

Sin duda que tomarlas en cuenta ayudarán a una mejor educación en los niños y adolescentes del hogar:

• Ayuda a ponerle nombre a sus emociones, no le pidas que las reprima.

• Invítalo a expresar cómo se siente ante situaciones difíciles o agradables.

• No trates de eli- minarle los obstáculos del camino, anímale y ayúdale a enfrentarlos.

• Permítele expre- sar afecto hacia los demás, sin juzgarlo ni etiquetarlo.

• Explícale que no debe tomar decisiones importantes bajo el influjo de una intensa emoción, sin considerar las posibles consecuencias.

• Ser conscientes del papel tan importante que tiene la familia para educar con amor, respeto y empatía.

 

 

 






0 Comments


Seras el primero en commentar!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *