Editorial

agosto 29, 2018

La familia, buena noticia para el mundo

† Mons. Juan Pedro Juárez Meléndez 

En México y en cualquier parte del planeta la familia, en medio de todas las vicisitudes por las que pasa en estos tiempos difíciles, es aún: patrimonio de la humanidad, santuario donde nace y crece la vida, y también la obra maestra del Creador.

Del 19 al 26 de agosto, en Dublín, Irlanda, se celebró el IX Encuentro Mundial de las Familias (EMF) con el tema: “La familia, alegría para el mundo”; solo las buenas noticias nos causan alegría y eso es precisamente la familia.

El nudo y el corazón entre el Evangelio y el mundo de hoy es precisamente la familia, así lo expresa el Papa Francisco en la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia.

El EMF se preparó en toda la Iglesia por medio de siete catequesis en torno a la página evangélica del extravío de Jesús cuando tenía doce años y de su hallazgo en el templo, tal como lo relata el evangelista San Lucas, quien muestra un entramado entre el texto de Amoris Laetitia y la vicisitud singular de la Sagrada Familia de Nazaret, que revela cuán actual y profético es el anuncio del Evangelio de la familia.

En cuanto a los temas de las catequesis se les puede resumir así: la primera “parte de una mirada concreta a las familias de hoy”; la segunda indica “la actualidad de la Palabra de Dios, capaz de iluminar la vida diaria familiar”; la tercera profundiza el gran sueño que Dios tiene para cada familia.

La cuarta se refiere a las fragilidades y debilidades que parecen quebrantar ese sueño; la quinta aborda el hecho de que todo esto hace que la familia sea en el mundo generadora de una cultura nueva; la quinta aborda el tema de la vida; la sexta el de la esperanza; y la séptima y última el tema de la alegría.

Como sabemos, en la vida familiar diaria, convivir con los defectos de otros puede ser un reto difícil; sin embargo, cuando vemos a los demás a través de una mirada de amor que comprende que todos somos una mezcla de luces y sombras, podremos ver que el amor, con sus limitaciones e imperfecciones, es una fuente de alegría para el mundo de hoy, desde la familia.

Solo a partir del amor la familia puede manifestar, difundir y regenerar el amor de Dios en el mundo; sin amor no se puede vivir como hijos de Dios, como cónyuges, padres y hermanos.

Ojalá que la familia sea como primera escuela de fe y amor, y que a través de ella podamos conocer a Jesús y a su amor.

En la Provincia Eclesiástica de Hidalgo, obispos y todos los agentes de la Pastoral Familiar hemos apostado por la familia, pues estamos seguros que desde la humildad del hogar podremos construir un México mejor con los valores humanos y cristianos que se enseñen y vivan desde la familia.

En este EMF participaron un buen número de familias mexicanas coordinadas por la Dimensión Episcopal de Familia, acompañadas de varios obispos del país.






0 Comments


Seras el primero en commentar!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *