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diciembre 4, 2019

La fe de los indígenas a Nuestra Señora de Guadalupe

Por: Pbro. Melitón Cruz Galindo / Arquidiócesis de Tulancingo

Al aproximarse la gran solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe, quiero compartir con ustedes este tema, de cómo nosotros los indígenas confiamos y amamos a la Santísima Virgen, en su misterioso nombre de Guadalupe.

En el primer siglo de su aparición

A diferencia de los primeros misioneros que llegaron a nuestra patria, que trataban de imponer la fe cristiana satanizando absolutamente todos los elementos de la religión mexicana, la Santísima Virgen toma muchos elementos de la teocracia mexicana en su modo se ser, de vestir, de tratar y de hablar, lo que cuatro siglos después el Concilio Vaticano II llamó «las semillas de Verbo».

Refugio

Esta es la manera perfecta de una verdadera evangelización, porque solamente a partir de este actuar de la Virgen María, miles y miles de hermanos indígenas abrazaron la fe que venían predicando los misioneros. Nuestros antepasados pudieron identificarse y consolarse con Ella ante la crueldad del conquistador.

Puedo asegurar que en los siglos XVI y XVII los mexicanos de entonces, leían y comprendían los elementos cosmológicos de la propia cultura plasmados en su sagrada imagen, que es también la manera como transmitían la enseñanza de los mayores hacia los hijos.

El mensaje

Es entonces, la gente de aquel tiempo, al escuchar los relatos del Nikan Mopowa, que se transmitía en forma oral, y al contemplar la sagrada imagen de la Virgen, por supuesto, se llenaban de ternura y gran amor a ella.

Ahora como entonces, entre nosotros los indígenas, la fe no la traducimos en un simple creer en alguien divino, sino para nosotros la fe es un vivir amando y confiando en la Santísima Virgen, que tampoco la tratamos como “diosa”, sino como abogada e intercesora nuestra.

En la época moderna hasta nuestros días

Conforme pasa el tiempo, la cultura castellana se fue imponiendo sobre la cultura mexicana, por lo cual se dejó de practicar la lectura y escritura de los caracteres, tanto en los murales como en los códices.

Esto ha provocado que en la actualidad, nosotros los indígenas, ya no sepamos leer ni comprender los caracteres de la cosmovisión mexicana plasmada en la sagrada imagen de la Virgen de Guadalupe.

Fe

Ahora la amamos y confiamos en Ella simplemente porque así nos han transmitido nuestros mayores y en la catequesis parroquial, pero también al contemplar su bella imagen que transmite ternura y consolación ante este valle de dolor como lo rezamos en la Salve; además de los múltiples milagros con que ha favorecido a nuestro pueblo.

Ofrecimientos

Algunos han comentado que nosotros los indígenas somos muy religiosos, veo que esto es cierto porque nos gustan mucho las peregrinaciones, los ayunos, las procesiones, las ofrendas materiales, las promesas y las penitencias, como ir de rodillas del zaguán del templo hasta el altar, las mayordomías, las mandas y tantas otras maneras de mostrar nuestro amor y confianza a la Virgen de Guadalupe.

Es cierto que muchas veces esto contradice con nuestra manera de vivir cotidianamente, pero vemos también que a los que de esto nos critican también llevan una doble vida, por lo cual tratamos de comprender que absolutamente nadie es perfecto y que todos los seres humanos estamos en este camino de conversión y de santificación, acompañados y siempre alentados por la siempre Virgen Santa María de Guadalupe, la Tonantzin, que nos habla por nuestro nombre y con tanto cariño.

 

 






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