Para conocer sobre liturgia

mayo 21, 2015

La identidad del coro parroquial (Segunda parte)

Por: P. Modesto Lule msp padremodestomsp@gmail.com

Reflexionemos sobre el sentido de los cantos en Misa. Saber por qué debemos respetar cada momento de la celebración para vivirla con mayor profundidad.

En el Sínodo de la Eucaristía del 2005, en el documento final, en su número 25, refiere: «Al igual que todas las expresiones artísticas, también el canto debe estar en íntima armonía con la liturgia, contribuir eficazmente a su fin; debe expresar la fe, la oración, la maravilla y el amor por Jesús presente en la Eucaristía».

Descripción de los momentos en los que participa el coro y el sentido para darle el mayor significado.

1. Canto de entrada

Es con el que inicia la Eucaristía. Acompaña la apertura de la celebración. Empieza desde antes de que el sacerdote salga de la sacristía o antes de que comience la procesión en la entrada del templo. Debe ser un canto que refleje ese caminar hacia Dios. Con esto, el coro debe invitar a participar a toda la asamblea.

2. Canto en el Acto Penitencial

El coro debe dirigir un canto de perdón. Este nos ayuda a reconocernos pecadores y necesitados de la misericordia del Señor para celebrar y vivir consecuentemente nuestra vida cristiana. Lo más propio es musicalizar el texto que aparece en el misal que dice así: «Señor, ten piedad; Cristo, ten piedad; Señor ten piedad».

3. Canto del Gloria

Con este se cierra el acto penitencial. Lamentablemente existen pocas musicalizaciones buenas, fáciles o juveniles, por eso a menudo se reemplaza por otros cantos similares. Hay que estimular a los músicos para la creación de nuevas melodías para el Gloria que aparece en el misal.

4. Canto antes de la Liturgia de la Palabra

En ciertas comunidades se abre paso la costumbre de iniciar la Liturgia de la Palabra con un canto especial, cuyo tema sea la palabra de Dios o nuestra apertura a esta. No es necesario, pero es bueno para ocasiones especiales.

5. Salmo Responsorial

Este Salmo es parte de las lecturas de la Misa; es bueno no cambiarlo por otro canto. Es digno cuando las estrofas las canta un solista hombre o mujer y la antífona la entona toda la asamblea. Lo más recomendable es que se hagan cantados, pero de forma solemne.

6. Canto antes de la aclamación del Evangelio (Aleluya)

Aleluya significa «Alaben a Yahvé». Esta alegre aclamación prepara a la escucha de la palabra de Jesucristo. En las normas del misal dice que, de no cantarse, es mejor eliminarlo: ¡Tan importante se considera cantarlo! En algunas comunidades se entona también el Aleluya u otro canto breve al final de la lectura del Evangelio, pero sólo donde así lo determine el sacerdote.

7. Canto en la Presentación de las Ofrendas

Este momento se puede acompañar con un canto, sobre todo si hay procesión; en celebraciones más sencillas no es necesario hacerlo. Se puede interpretar música instrumental adecuada al momento o escuchar al sacerdote que en voz alta hace la oración de la Presentación de las Ofrendas. El canto de este momento debe ayudar espiritualmente para hacer este ofrecimiento.

8. Canto del Santo

El prefacio culmina con el canto del Santo. La asamblea, después de haber recordado las bondades de Dios, siente el impulso de alabarlo y lo mejor es hacerlo con este bello canto. Este himno de alabanza se prolonga en el «bendito el que viene en el nombre del Señor». El Santo es un canto vivo y alegre, una verdadera profesión de fe.

9. Canto en la oración del Padre Nuestro

En algunos templos se acostumbra cantar el Padre Nuestro. La melodía nunca debe ser tan estruendosa para no perder la intención del momento. Es una oración sumamente comprometedora. Nos obliga a revisar en profundidad nuestra situación delante de Dios y de los hombres; por lo mismo, debemos entonarlo con mucha devoción.

10. Canto en el momento de la Paz

Después de orar con la oración que Cristo nos enseñó, llega el momento de intercambiar la paz. Lamentablemente en muchas iglesias se hace el canto de paz y se empalma con el del Cordero de Dios. Lo más propio es que comience hasta que todos hayan terminado de darse el saludo. En su caso, no debe entonarse ningún canto de la paz.

11. Canto en la Comunión

En este momento se interpreta un canto propio que ayude a meditar el instante esperado por todos, cuando Cristo viene a cada uno en el pan y vino consagrados. En diferentes comunidades se entona un canto meditativo y tranquilo que ayuda a dar valor a la oración personal que despierta el encuentro con Jesús. Respetemos, no entonemos cantos de animación.

12. Canto final

Este canto no forma parte de la tradición de la Iglesia, pero es muy querido en las comunidades de nuestro continente. Puede llevar varias tonalidades y con un sentido mariano, de acción de gracias por la liturgia vivida o por la vida o de misión, ya que al salir de la Misa volvemos a retomar nuestro compromiso por el reino.

 






One Comment


  1. Luis Benjamin

    En mexico no es valido el canto de la Paz que al aprecer en el norte si lo hacen solo se debe de cantar en la fraccion del pan el canto del cordero

    fuente el director que ya se me olvido el nombre del sacerdote de la escuela catolica de musica sacra de Guadalajara Jalisco



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