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marzo 28, 2018

Llevan jóvenes los Santos Óleos a sus parroquias

Por: Filiberto Monter Santiago

En el marco del Año de la Juventud, la Iglesia que peregrina en Tulancingo sugirió la encomienda de que fueran ellos quienes los recibieran durante la Misa Crismal.

Jóvenes de las más de 90 parroquias de la diócesis recibieron este día los Santos Óleos y con ello la primicia de llevarlos hasta sus comunidades, encomienda sugerida para este Año de la Juventud por parte de la Iglesia que peregrina en Tulancingo.

“Jóvenes, de manera especial, recíbanlos y llévenlos en el nombre del Señor; recibámoslos con toda nuestra fe”, exhortó Mons. Domingo Díaz Martínez este Martes Santo.

Alexis Daniel Reséndiz Valencia, representante juvenil de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario (Real del Monte), dijo sentirse bendecido y agradecido con el Señor al ser elegido de entre su grupo parroquial.

“A mis compañeros les llevo una nueva experiencia que compartir, puesto que nosotros como jóvenes nunca habíamos tenido esta encomienda de llevar los Santos Óleos a nuestra comunidad; es una nueva experiencia que podremos utilizarla para animar a futuras generaciones”.

Por su parte, el obispo fue enfático al pedir que se practiquen las obras de misericordia, en especial al presbiterio que renovó sus promesas sacerdotales en la celebración de la Misa Crismal.

“Las obras de misericordia no pierden su valor, las obras de misericordia enriquecen a quienes las hacen y les serán muy oportunas en tiempos de necesidad”, agregó el obispo.

Como parte del rito bendijo el Óleo de los Catecúmenos, utilizado para los bautizados que reciben la fuerza para que puedan renunciar al pecado; después, en este orden, consagró el Santo Crisma.

El arzobispo de Tulancingo derramó los aromas sobre el óleo, al tiempo que pronunció la oración consecratoria; con éste se ungen a los recién bautizados, los confirmados son sellados y se ungen las manos de los presbíteros, la cabeza de los obispos y los altares de las iglesias al consagrarlas.

Bendijo también el Óleo de los Enfermos, con el que Dios remedia las dolencias del alma y cuerpo de las personas, para que puedan soportar y vencer con fortaleza el mal y conseguir el perdón de los pecados.

“¡Atención”, se dirigió así Mons. Domingo Díaz Martínez a los representantes de las parroquias de Hidalgo, Puebla y Veracruz: “Quien no tenga obras de caridad y Misericordia no tendrá casa en el Reino de los Cielos, porque la misericordia y la calidad pastoral nos hace más valiosos y agradables”.

Cabe mencionar que previo a la Eucaristía, el obispo pidió entregar a cada uno de los sacerdotes y feligreses una carta pastoral escrita por él mismo “sobre diversos asuntos pastorales”, según se lee en la portada del escrito con fecha y firma del 19 de marzo de 2018.

Las letras refuerzan lo dicho por Mons. Domingo Díaz Martínez en su homilía de este día, con la petición de que se cumplan 14 obras de caridad pastoral: globalizar el Evangelio para que llegue a todas las parroquias, organizar la catequesis como se ha acordado.

Así como prestar un servicio de evangelización, invitar a Misa los domingos, dar a conocer la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), defender a la familia y a la vida, luchar para que la Pastoral Juvenil sea una realidad en las parroquias.

Además de caminar juntos, unidos y organizados; asistir a las reuniones de la parroquia, de foranía y diocesanas; apreciar y hacer realidad el Plan Diocesano de Pastoral; organizar la caridad en las parroquias.

Y por último: visitar como misioneros las familias de las comunidades parroquiales, alentar el trabajo pastoral y no estorbar, y defender la dignidad y los derechos de la persona humana.

“Pidamos al Señor que reavive nuestra fe y llene nuestros corazones de amor para practicar las obras de caridad y las obras de misericordia”, concluyó.

 

 

 

 

 

 

 

 






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