Articulo

septiembre 18, 2017

Lo que se ve en las películas de terror es una falsa realidad

Por: Filiberto Monter Santiago

Las cintas It y Annabelle han propiciado expectativa, pero la Iglesia indica no asistir a verlas.

Tras las manifestaciones mostradas en redes sociales, supuestamente originadas luego de ver la afamada película Annabelle, Luz de Luz se dio a la tarea de investigar sobre el posible origen de este tipo de casos.

En un video que circula por internet se puede ver a una joven salir de una sala de cine golpeándose la cabeza y emitiendo gritos aterradores, por lo que no faltó quien le atribuyera al demonio tal caso, al grado de calificarlo como una posesión.

Lo primero importante en aclarar, según el Pbro. Honorio Ramírez Pérez, es que lo que muestran los directores en sus películas de este tipo no es verdad, su trabajo se basa en la obtención de las mayores ganancias posibles para su proyección y fama.

Asimismo, el sacerdote a quien a nivel diocesano en Tulancingo se le han encargado atender ciertos casos de aparente posesión, dijo que la recomendación número uno es no asistir a ver este tipo de cintas.

“Lo ideal para mí es no verla, ahora que si la vas a ver que sea con una mentalidad crítica, firme en una formación cristiana, para que quien pueda verla vaya con la idea de que todo lo que se ve es algo irreal”.

No obstante, el padre dejó en claro que sí hay medios por los cuales el demonio se puede colar, en complicidad de una persona que ande en busca de lo desconocido, sobre todo jóvenes indefensos, sin ‘armas’ para defenderse.

“El demonio es tan astuto que se va metiendo por otras cosas atractivas. El demonio nunca se les va presentar directamente así y vestido de demonio, no, nunca, siempre va a vestirse con otro ropaje, para que se asuma, se acepte y entonces ahí puede ir trabajando el corazón de la persona”.

Así también, el sacerdote refirió que para determinar un caso de posesión, que entre la gente puede ser común, ante cierto comportamiento anormal de una persona, primero se tiene que buscar respuesta médica, psicológica y psiquiátrica; una vez atendidos todos estos casos sin solución, entonces ya se catalogaría como sobrenatural.

“Supe que en una parroquia un sacerdote atendía a un joven que entre 16 personas no podían detenerlo, entonces platiqué con el adolescente; para mi juicio no tenía nada, pero en mi entrevista con la familia supe que el papá era el que andaba en malos pasos tremendamente, por lo que el joven sufría las consecuencias de todo esto, entonces lo manifestaba de esta manera, con una fuerza extraordinaria que no se podía detener”.

Honorio Ramírez dejó en claro que muchas veces este tipo de comportamientos se basan en una inestabilidad emocional y psicológica que acarrean las personas por problemas en sus propias familias, tales como: infidelidad de uno de sus padres, violencia física, abuso, depresión y hasta rebeldía.

“Muchos de ellos buscan una forma de expresarlo, y es ahí donde el demonio puede ganar terreno; pero también, gracias a Dios tenemos muchos auxilios en la Iglesia: la confesión, la comunión, la oración, la lectura de la Biblia y una buena dirección espiritual”, asentó.

 

 






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