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octubre 18, 2018

Mi amigo Yahvista me ayuda a entender la realidad del pecado en la humanidad

Por: Pbro. Jorge Luis Anaya Merino / Arquidiócesis de Tulancingo

Quien lo ha creado por amor y para vivir en la comunión con Él, ahora es visto como enemigo.

En continuidad con Gen 2,4b-24 está el capítulo tres. Después de afirmar que el hombre, junto con toda la creación, es bueno porque ha salido de las manos de Dios; el Yahvista presenta la realidad del pecado también con una forma pintoresca: lo personifica en la serpiente, haciendo ver que es astuto e insidioso.

Por su parte, la humanidad se entretiene en la tentación en la que se presentan dos sabidurías: la de Dios y la de Satanás; «de cualquier árbol del jardín puedes comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, morirás sin remedio» (Gen 2,16-17).

Sin embargo, Satanás insidiosamente cambia el argumento: «¿Cómo es que Dios les ha dicho: no coman de ninguno de los árboles del jardín?» (Gen 3,1).

En un primer momento parece que la mujer corrige esa mala interpretación: «Podemos comer del fruto de los árboles del jardín. Mas del fruto del árbol que está en medio del jardín, ha dicho Dios: ‘No coman de él, ni lo toquen, so pena de muerte’» (Gen 3,2-3).

La serpiente presenta la otra sabiduría que hará caer a la humanidad en la desobediencia a Dios: «De ninguna manera morirán. Es que Dios sabe muy bien que el día en que coman de él se les abrirán los ojos y serán como dioses, conocedores del bien y del mal. Y como viera la mujer que el árbol era bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabiduría, tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que igualmente comió» (3,4-6); lo que debía ser un acto de comunión se volverá ruptura con la propia pareja y con Dios.

El pecado es presentado como un acto de soberbia del hombre que lleva a la desobediencia a Dios.

Satanás, «padre de la mentira» (Jn 8,44) pone en contra al hombre con Dios. Y quien lo ha creado por amor y para vivir en la comunión con Él, ahora es visto como enemigo.

 

 

 






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