Maestro digno

julio 28, 2016

Para educadores de buena voluntad

Por: Dra. Lourdes Lavaniegos / lourdes.lavaniegos@gmail.com

«Que cada uno examine su conducta y sea ella la que le proporcione motivos de satisfacción y no el comportamiento de otros» (Gal 6,4), buena tarea para quienes nos pasamos el año calcando las tareas y las conductas de los estudiantes.

Dejar la rutina nos ofrece la oportunidad de mejorar, porque con un poco de reflexión nos hacemos conscientes de aspectos que necesitamos cambiar, y como docentes la búsqueda del perfeccionamiento es una causa obligada.

Va entonces una receta para vacaciones… primero decide cuál es tu prioridad: comer menos chatarra, leer más, una sola para atenderla bien. Después escribe todo lo que puedas sobre ella: lo que no te gusta, las tentaciones que se te presentan, la sensación que tienes al darte cuenta que fallaste.

Luego plantea una tarea mínima y muy concreta que puedas emprender, proponte momentos y espacios específicos para realizarla. Repite la tarea tal como te lo propusiste por unos días y después de hacerla regálate minutos para sentir el bienestar que se desprende de haberla logrado.

Escribe lo que ha pasado producto del gozo vivido. Por último, plantea estrategias muy específicas para realizar constantemente la acción una vez que empiece el curso escolar y tengas menos tiempo para ti, es la única forma de incorporar nuevas formas a la vieja rutina.

 ¡Llegarás a tu salón lleno de vida y rejuvenecido!






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