Iglesia y Sociedad

mayo 8, 2017

Por celebrarse la LI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

Por: Redacción

«No temas, porque yo estoy contigo» (Is 43,5). Comunicar esperanza y confianza en nuestro tiempo, es el tema de la edición de este año que se conmemorará el 28 de mayo.

Anestesiar la conciencia o dejarse llevar por la desesperación son dos posibles enfermedades a las que puede llevar el sistema de comunicación actual».

Es lo que se lee en la nota de la Secretaría de las Comunicaciones Sociales del Vaticano que presenta el lema de la próxima jornada, en la se advierte sobre «la posibilidad de que la conciencia se cauterice como recuerda el Papa en Laudato si’, debido al hecho de que a menudo los profesionales, los líderes de opinión y los medios de comunicación, desarrollando su actividad en zonas urbanas distantes de los lugares de la pobreza y de las necesidades, vivan una distancia física que, a menudo, desemboca en la ignorancia de la complejidad de los dramas de los hombres y de las mujeres».

La desesperación es posible, en cambio, cuando la comunicación se enfatiza y se vuelve espectáculo, hasta convertirse a veces en una estrategia de construcción verdadera y propia de acechanzas y peligros inminentes», prosigue el comunicado.

Pero en medio de este estruendo se oye un susurro: «No temas, porque yo estoy contigo». En su Hijo, Dios se ha hecho solidario con cada situación humana y ha revelado que no estamos solos, porque tenemos un Padre que no se olvida de sus hijos. El que vive unido a Cristo descubre que incluso la oscuridad y la muerte se convierten, para todo el que lo quiera, en lugar de comunión con la luz y la vida.

En cualquier acontecimiento intenta descubrir lo que sucede entre Dios y la humanidad, para reconocer como Dios mismo, a través del escenario dramático de este mundo, esté escribiendo la historia de la salvación. Nosotros, los cristianos, tenemos una “buena noticia” que contar porque contemplamos confiados el horizonte del Reino.

El tema de la próxima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales es una invitación a contar la historia del mundo y las historias de los hombres y de las mujeres, según la lógica de la “buena noticia” que nos recuerda que Dios nunca renuncia a ser Padre, en cualquier situación y con cada ser humano. Aprendamos a comunicar confianza y esperanza para la historia.

Los horizontes del Espíritu

«La confianza en la semilla del reino de Dios y en la lógica de la Pascua configura también nuestra manera de comunicar. Esa confianza nos hace capaces de trabajar ―en las múltiples formas en que se lleva a cabo hoy la comunicación― con la convicción de que es posible descubrir e iluminar la buena noticia presente en la realidad de cada historia y en el rostro de cada persona», dicta el último apartado del mensaje publicado el 24 de enero de este año.

FINALIDAD DE LA JMCS

Tres fueron los objetivos fijados por el Concilio Vaticano II:

  • La formación de las conciencias frente a las responsabilidades que incumben a cada individuo, grupo o sociedad, como usuarios de estos medios.
  • La invitación dirigida a los creyentes, a rezar para que dichos medios sean empleados conforme al diseño de Dios sobre la humanidad.
  • El estímulo dado a los católicos para sostener, con su generosidad, los gastos que exige el empleo de los medios de comunicación social en la evangelización.





0 Comments


Seras el primero en commentar!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *