Para conocer sobre liturgia

enero 10, 2019

¿Qué es la Eucaristía?

Redacción / ACI Prensa

Una experiencia personal e íntima, y que supone el encuentro pleno de dos que se aman.

La Eucaristía es la consagración del pan en el Cuerpo de Cristo y del vino en su Sangre que renueva mística y sacramentalmente el sacrificio de Jesucristo en la cruz.

La Eucaristía es Jesús real y personalmente presente en el pan y el vino que el sacerdote consagra; por la fe creemos que la presencia de Jesús en la hostia y el vino no es sólo simbólica, sino real.

Esto se llama el misterio de la transubstanciación, ya que lo que cambia es la sustancia del pan y del vino; los accidentes -forma, color, sabor- permanecen iguales.

La institución de la Eucaristía tuvo lugar durante la Última Cena que celebró con sus discípulos, y los cuatro relatos coinciden en lo esencial, en todos ellos la consagración del pan precede a la del cáliz.

Aunque debemos recordar que en la realidad histórica la celebración de la Eucaristía (fracción del pan) comenzó en la Iglesia primitiva antes de la redacción de los Evangelios.

Los signos esenciales del sacramento eucarístico son pan de trigo y vino de vid, sobre los cuales es invocada la bendición del Espíritu Santo y el presbítero pronuncia las palabras de la consagración dichas por Jesús: «Esto es mi Cuerpo entregado por ustedes… Este es el cáliz de mi sangre…».

Necesariamente el encuentro con Cristo Eucaristía es una experiencia personal e íntima, y que supone el encuentro pleno de dos que se aman.

Es por tanto imposible generalizar acerca de ellos, porque solo Dios conoce los corazones de los hombres; sin embargo, sí debemos traslucir en nuestra vida la trascendencia del encuentro íntimo con el amor.

Resulta lógico pensar que quien recibe esta gracia está en mayor capacidad de amar y de servir al hermano, y que además alimentado con el pan de vida debe estar más fortalecido para enfrentar las pruebas, encarar el sufrimiento y contagiar su fe y su esperanza.

Si apreciáramos la presencia real de Cristo en el Sagrario nunca lo encontraríamos solo, únicamente acompañado de la lámpara Eucarística encendida; el Señor hoy nos dice a todos y a cada uno lo mismo que les dijo a los apóstoles: «Con ansias he deseado comer esta Pascua con ustedes» (Lc 22,15).

El Señor nos espera con ansias para dársenos como alimento; ¿somos conscientes de ello, de que el Señor nos espera en el Sagrario, con la mesa celestial servida?

Y nosotros ¿por qué lo dejamos en espera? O es que acaso, ¿cuándo viene alguien de visita a nuestra casa, lo dejamos solo en la sala y nos vamos a ocupar de nuestras cosas?

Eso exactamente es lo que hacemos en nuestro apostolado, cuando nos llenamos de actividades y nos descuidamos en la oración delante del Señor que nos espera en el Sagrario, preso porque nos amó hasta el extremo.

La Santa Misa

Jesús quiso dejar a la Iglesia un sacramento que perpetuase el sacrificio de su muerte en la cruz, por esto instituyó el Sacramento de la Eucaristía al convertir pan y vino en su mismo cuerpo vivo, y se los dio a comer; hizo partícipes de su sacerdocio a los apóstoles y les mandó que hicieran lo mismo en memoria suya.

Así, la Santa Misa es la renovación del sacrificio reconciliador del Señor Jesús; además de ser una obligación asistir a la Santa Misa los domingos y feriados religiosos de precepto -a menos que se esté impedido por una causa grave-.

NECESIDAD CRISTIANA

Asistir a la Santa Misa es también un acto de amor que debe brotar naturalmente de cada cristiano, como respuesta agradecida ante el inmenso don que significa que Dios se haga presente en la Eucaristía.

 

 






0 Comments


Seras el primero en commentar!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *