Articulo

diciembre 26, 2017

¿Qué hacer para que nuestra familia sea santa?

 

Pbro. Adolfo Lugo Alvarado / Arquidiócesis de Tulancingo

Especialmente se debe crecer en santidad y seguir el ejemplo de Jesús, José y María

La Sagrada Familia de Nazaret es una de las figuras más dulces que la Iglesia propone para hacer santa a nuestra propia familia.

Dentro del tiempo de la Navidad celebramos la fiesta de la Sagrada Familia, y este año lo haremos el domingo 31 de diciembre, por lo que una de las mejores formas de conmemorarla es hacer sagradas a nuestras familias, crecer en santidad, seguir el ejemplo de Jesús, José y María.

Es por ello que en este artículo se proponen algunas virtudes de la Sagrada Familia que nosotros podemos imitar en nuestra propia familia y así conseguir la santidad tan deseada.

La obediencia a Dios

Dios, nuestro Padre, ha querido que su Hijo nazca en una familia, y es propio de esta familia escuchar la voz de Dios para dejarse guiar por Él y así hacer más santo su caminar. La Sagrada Familia es obediente, se deja guiar y descubre en la obediencia una manera de cumplir la voluntad de Dios. Practiquemos esta enseñanza en nuestras familias, dejemos que sea Dios el centro de ella.

Testimonio de amor

A pesar de las contrariedades que vive la Sagrada Familia, siempre era alentador el amor que se profesaban: el amor de José al aceptar a María, el amor de María al hablar con la verdad, el amor del Hijo al encarnarse; todo esto hace que la Familia de Nazaret sea el ejemplo claro del amor, de la entrega y del coraje para defender lo nuestro. Imitemos este amor y testimoniemos la entrega generosa en todo lo que hacemos.

La sencillez

La familia del Hijo de Dios, aun sabedora del carácter sagrado que tenía, nunca hizo alarde de los dones divinos que poseían, no fueron pretensiosos ni altaneros; al contrario, supieron vivir en la humildad, en el silencio y de esta forma la sencillez se convirtió en caridad para quienes los rodeaban; no se encerraban en sí mismos, sino que lograron ser buenos y amables con todos. Que nuestras familias vivan la humildad, que no pensemos que podemos solos y siempre busquemos abrirnos a los demás.

Ayudar a crecer

La Sagrada Familia hizo lo necesario para que Jesús «creciera en estatura, sabiduría y gracia» (cfr Lc 2,52). Cada uno se esforzó: José, al santificarse con su trabajo; María, al vivir su humildad; Jesús, al aprovechar todas las enseñanzas. Que en nuestras familias no haya rivalidades, que todos aprovechemos lo que el otro nos ofrece y así juntos crecer en santidad.

Hay tantas virtudes de la Sagrada Familia que podemos imitar, pero con tener a Dios en el centro, vivir el amor cotidiano y practicar la caridad con los demás podremos hacer de nuestro mundo una gran familia para comenzar en nuestra propia casa.

¿A QUÉ MOTIVA LA FESTIVIDAD?

  • A profundizar en el amor familiar y a examinar la propia situación del hogar.
  • A buscar soluciones que ayuden al papá, la mamá y los hijos a ser cada vez más como la familia de Nazaret.
  • A aceptar que es signo del diálogo Dios–hombre, porque la vida familiar no puede reducirse a los problemas de pareja y dejar de lado los valores trascendentes.
  • A que padres e hijos estén abiertos a la Palabra y a la escucha, sin olvidar la importancia de la oración que une con fuerza a los integrantes de la familia.

 






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