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julio 30, 2018

“Que satanás no entre al Seminario”, ruega arzobispo

Por: Filiberto Monter Santiago

La casa formadora de Tulancingo comenzó un nuevo curso bajo la rectoría del Pbro. Germán Gallegos Espinoza.

La mañana de este lunes, ante la presencia de alumnos y sacerdotes formadores, Mons. Domingo Díaz Martínez celebró la Eucaristía del comienzo de un nuevo curso escolar en el Seminario de Tulancingo.

Ahí externó de viva voz sus temores, según dijo, de cara al año que comienza, ya que son pocas las vocaciones con las que cuenta la casa formadora de San José que fue renovada en su dirigencia y coordinación.

“Pidámosle al Señor su gracia para que ninguno le abra la puerta a satanás, porque no quiero que vuelva a entrar al Seminario”, externó en su homilía.

Junto a este temor expuso otros dos que le ocupan en el caminar de la casa formadora que en enero pasado cumplió 153 años de existencia.

“Tengo miedo que no le hagamos caso a Dios, por eso les pido que luchemos por seguirlo y no vivir consecuencias desagradables; también tengo miedo a que siempre seamos pocos seminaristas, por ello tenemos que crecer en cantidad y calidad. Ojalá que entre todos hagamos la lucha para superar estos temores”, agregó.

No obstante, el obispo de Tulancingo dijo tener también renovadas expectativas en este curso que arranca y del que augura éxito en la preparación de futuros sacerdotes.

“Tengo esperanza de que crezcamos en sabiduría, gracia, santidad y en fraternidad; que aprendamos a ver a la Virgen y a Dios, a escucharlo, a hablar con Él, a amarlo, a servirlo y a buscarlo para encontrar la felicidad”.

El equipo de formadores, que para este año fue renovado con la llegada de nuevos sacerdotes que se integran al trabajo en el Seminario, es encabezado por el nuevo rector en la persona del Pbro. Germán Gallegos Espinoza, a quien el obispo agradeció haber aceptado el cargo y lo bendijo en su nueva encomienda pastoral.

“Bienvenidos a los que llegan y gracias a los que continúan. Estoy seguro que el Espíritu Santo les dará los elementos y dones para formar los pastores según el corazón de Dios; y no olviden que en las dificultades el Señor Jesús les dirá por dónde ir”.

A ellos les pidió tiempo para estar con Dios y tiempo para los seminaristas; tiempo para hablar con Dios y para hablar con los seminaristas; y esforzarse en dar un buen testimonio.

“Es valioso cada servicio que se nos encomienda en el Seminario, aquí no hay servicio de primera o de segunda, por ello pidámosle gracia y fuerza a Dios para que al final entreguemos buenas cuentas”, señaló.

Mons. Domingo Díaz Martínez instó a formadores y seminaristas a dar lo mejor de sí y rogó, de nueva cuenta, no abrirle la puerta del Seminario a satanás “porque el curso pasado ingresó y se llevó a varios de nuestros compañeros”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 






One Comment


  1. Juan Carlos Reyes

    Muchas felicidades a todos los seminaristas por este nuevo curso y mis mejores deseos para los jóvenes que comienzan este camino de la vocación sacerdotal, que Dios los colme de bendiciones y la virgen María les ayude a amar profundamente a su hijo, a todos los formadores que San José los guíe a ser unos padres amorosos y firmes en estos nuevos pastores que entregaran a la Santa Madre Iglesia, en especial al Padre Germán en esta nueva encomienda, que el Señor lo colme de bendiciones y dé amor al servicio que desempeñara. Que bueno es verlo de nuevo en el seminario, tenga por seguro que el seminario y usted estarán siempre presentes en mis oraciones.



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