Noticias

mayo 19, 2017

Regresan imágenes de arte sacro a Santa Mónica

Por: Filiberto Monter Santiago 

Las representaciones de San José y El Niño, junto a la de Santiago, fueron recuperadas por la PGR a 16 años de su robo en Epazoyucan 

Hoy, a 16 años de su hurto, fueron regresadas a su sitio original un par de imágenes que fueron tomadas ilícitamente del retablo salomónico ubicado al interior de la capilla de Santa Mónica, perteneciente a la parroquia y exconvento de San Andrés Apóstol (Epazoyucan).

Autoridades de la PGR y del INAH, así como del municipio y la diócesis, acompañaron a la comunidad que recibió con gozo las representaciones de Santiago Apóstol y San José y el Niño Jesús.

Antecedente

La capilla de Santa Mónica fue víctima de la sustracción ilícita de arte sacro de siete imágenes, cometida en dos ocasiones.

La primera se efectuó el 16 de enero de 2001, cuando fueron sustraídas dos imágenes del cuerpo inferior del retablo ubicado dentro del templo: una que se supone es del Apóstol Santiago y la de San José cargando al niño Jesús.

El segundo hurto fue realizado el 31 de diciembre de 2007, fecha en la que se llevaron cinco de las seis imágenes del cuerpo superior, por lo que sólo quedó la imagen de Santa Rosalía.

Tras dar a conocer los hechos a las autoridades correspondientes, se dio un proceso de búsqueda que rinde sus primeros frutos hoy jueves 18 de mayo.

La Procuraduría General de la República (PGR) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reintegraron a la comunidad de Santa Mónica las dos imágenes que fueron sustraídas en enero del 2001, hace 16 años.

La capilla de Santa Mónica, perteneciente a la parroquia y exconvento de San Andrés Apóstol (Epazoyucan), por su arquitectura, se deduce que su construcción se inició en el siglo XVI, pues tiene marcadas tendencias a los estilos romántico y plateresco.

Aunque su ejecución se lleva a cabo bajo una técnica completamente indígena, con el trascurso del tiempo sufrió serias modificaciones inspiradas en los nuevos lineamientos arquitectónicos que se presentaban, a pesar de lo cual conserva un marcado carácter franciscano primitivo.

Posee un retablo salomónico (por el estilo de las columnas) del siglo XVI, de estilo neoclasicista y rococo, originalmente franciscano, de donde fueron retiradas ilícitamente las imágenes antes descritas.

Lamentablemente Hidalgo se encuentra entre los estados con mayor incidencia de delitos relacionados con el arte sacro, junto a Puebla, Estado de México, Tlaxcala y Guanajuato; lo que da lugar a que México ocupe el lugar número uno en Latinoamérica donde se registran más casos de este tipo.

Según un estudio del Centro Católico Multimedia (CCM), un promedio de 26 iglesias católicas son robadas cada semana en el país, por organizaciones del crimen organizado que fijan su modus operandi en razón de las ganancias multimillonarias que obtienen al comercializarlas.

El mismo reporte refiere que la edad promedio de los delincuentes que se dedican a este tipo de actos es de 28 años, a los que se suman los llamados ‘maleteros’ o ‘delincuentes del cobre’, que roban alrededor de 50 campanas (material puro) por año.

Un 42 por ciento de los ataques está relacionado con grupos delictivos, mientras que el otro 21 % se suma con robos exprés, tales como: hurto de limosnas, biblias, libros de oración, candelabros, actas y documentos oficiales.

Ante este hecho, la Iglesia que peregrina en Tulancingo se congratula con la recuperación de las dos primeras imágenes que fueron robadas en el 2001, hace extensivo su agradecimiento a las autoridades encargadas de realizar este trabajo de investigación y reprueba todo acto de este tipo que atente contra la Iglesia, ya que es considerado como sacrilegio, uno de los pecados mortales más graves que se llegan a cometer.

 






0 Comments


Seras el primero en commentar!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *