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Febrero 21, 2017

“Si a nuestro México le sobra corrupción es porque le falta misericordia”: Mons. Domingo Díaz Martínez

Por: Filiberto Monter Santiago 
  • El arzobispo de Tulancingo presidió la Misa inculturada de apertura para el 27 Encuentro de Agentes de Pastoral Indígena que se desarrolla en Acaxochitlán.

“Si a nuestro México le sobra violencia es porque le falta caridad, si a nuestro México le sobra corrupción es porque le falta misericordia”, expresó Mons. Domingo Díaz Martínez en su homilía dentro de la Misa inculturada de apertura del 27 Encuentro de Agentes de Pastoral Indígena (EAPI), que se celebra en la comunidad de San Francisco, perteneciente a la parroquia de Los Santos Reyes.

El arzobispo de Tulancingo llamó a la hermandad en el país, a no rivalizar; a ser solidarios unos con otros, ya que la riqueza de la nación es para todos; a fomentar la unidad, en razón de que así el bien puede vencer el mal; a trabajar, a vivir con alegría y hablar siempre con la verdad.

Asimismo, exhortó a la familia, tema central del encuentro, para que sea fuerte desde las raíces y rinda frutos que sean buenos para la sociedad, progresar y tener el ánimo que impulse a cada uno de sus integrantes.

Díaz Martínez afirmó que las obras más importantes que se pueden hacer en el mundo son las de caridad; inclusive, asoció la figura de un árbol con la de familia, con la que –enfatizó- las raíces son la fe, esperanza y caridad; el tronco los papás; los brazos los hijos; y los frutos el testimonio de vivir con valores humanos.

Por último, pidió cuidar a las familias de las plagas que pueden truncar la obtención de buenos frutos, como las amenazas, la envidia, la infidelidad, el odio y el ultraje.

Apertura

Alrededor de 600 personas participaron en los ritos de apertura del encuentro EAPI que comenzó con una procesión acompañada de imágenes, entre ellas la de San Juan Diego, patrono de los agentes provenientes de todas las regiones del país.

Durante el trayecto se escuchó música de banda, se acompañó con incienso, flores y sones típicos de los pueblos originarios; después se dio paso al enfloramiento de los casi 30 sacerdotes presentes, seminaristas, autoridades civiles e integrantes de la comunidad.

“El pan en la cabeza, me dijeron los que me lo ponían, significa sabiduría; mientras que el que me colocaban en el pecho es un signo de bienvenida ‘con el corazón’ (sic)”, expresó Mons. José de Jesús González Hernández, obispo de la prelatura de El Nayar, también presente en el encuentro con sede en Acaxochitlán.

Las actividades se tienen programadas para los siguientes dos días, que incluyen ritos, sones, encuentros, exposiciones y convivencia, con la participación de los representantes de los pueblos originarios de todo México, indicó el Pbro. Antonio Flores Martínez, coordinador diocesano de la Pastoral Indígena.

 

 






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