Editorial

junio 19, 2017

Tiempos electorales

† MONS. DOMINGO DÍAZ MARTÍNEZ ARZOBISPO DE TULANCINGO

Reflexión número 2: “No te aferres”.

Espero que las siguientes reflexiones sobre la realidad te hagan cambiar en busca de un México mejor.

Realidad democrática, sintetizada en la compra del voto. Realidad material, sintetizada en el abandono del campo. Realidad social, sintetizada en el aumento de la violencia.

Realidad política, sintetizada en la apariencia.

Realidad familiar, sintetizada en las uniones igualitarias.

Realidad cultural, sintetizada en el abandono de nuestras raíces.

Realidad espiritual, sintetizada en la pequeñez de la caridad por quien más sabe, más puede y más tiene.

Realidad educacional, sintetizada en la pérdida de valores.

Realidad pastoral, sintetizada en la pequeñez de la pastoral social.

Realidad moral, sintetizada en el libertinaje sexual.

Realidad penal, sintetizada en la impunidad sobresaliente.

Realidad institucional, sintetizada en la desconfianza.

Realidad espiritual, sintetizada en la indiferencia que enfría el corazón.

Realidad laboral, sintetizada en los bajos salarios y el desempleo.

Amigo lector: lee, piensa y actúa.

Dice el documento de Puebla: «La Iglesia ha recibido la misión es llevar a los hombres la Buena Nueva. Para el cumplimiento eficaz de esta misión, la Iglesia siente la necesidad de conocer al pueblo de Dios en su contexto histórico con sus variadas circunstancias. Este pueblo debe seguir siendo evangelizado como heredero de un pasado, como protagonista del presente, como gestor de un futuro, como peregrino del reino definitivo». (No. 3)

«La Iglesia siente como su deber y derecho estar presente en este campo de la realidad: porque el cristiano debe evangelizar la totalidad de la existencia humana, incluida la dimensión política. Critica por esto a quienes tienden a seducir el espacio de la fe a la vida personal o familiar, excluyendo el orden profesional, económico, social y político, como si el pecado, el amor, la oración, y el perdón no tuviesen allí relevancia». (No. 515)

Hermanos y hermanas: leamos, reflexionemos y actuemos.

 






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