Para conocer sobre liturgia

marzo 20, 2018

Triduo Pascual

Hna. M. Guadalupe Puente Cuevas / Colaborador

En esta celebración del misterio la Iglesia se une en íntima comunión con Cristo, su Esposo.

La Iglesia celebra cada año los grandes misterios de la redención de los hombres, desde la Misa vespertina del Jueves Santo (Cena del Señor), hasta las vísperas del Domingo de Resurrección.

Este periodo se denomina justamente el Triduo del Crucificado, Sepultado y Resucitado, también llamado Triduo Pascual, porque con su celebración se hace presente y se realiza el misterio de la Pascua.

La Misa vespertina del Jueves Santo “En la Cena del Señor”

Con la Misa que tiene lugar en las horas vespertinas del jueves de la Semana Santa, la Iglesia comienza el Triduo Pascual y evoca aquella Última Cena en la cual el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, habiendo amado hasta el extremo a los suyos que estaban en el mundo, ofreció a Dios Padre su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino, y los entregó a los apóstoles para que los comieran, mandándoles que ellos y sus sucesores en el sacerdocio también los ofrecieran.

Toda la atención del espíritu debe centrarse en los misterios que se recuerdan en la Misa, es decir: la institución de la Eucaristía, la institución del Orden Sacerdotal y el mandamiento del Señor sobre la caridad fraterna.

El lavatorio de los pies, que, según la tradición, se hace en este día, significa el servicio y el amor de Cristo que «no ha venido para que lo sirvan, sino para servir».

Viernes Santo de la Pasión del Señor

En este día, en que «ha sido inmolada nuestra víctima Pascual… Cristo» (1 Cor 5,7), la Iglesia, al meditar sobre la Pasión de su Señor y Esposo y al adorar la cruz, conmemora su nacimiento del costado de Cristo dormido en la cruz e intercede por la salvación de todo el mundo.

El Sábado Santo 

Durante el Sábado Santo, la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, medita su Pasión y Muerte y espera, en la oración y el ayuno, su Resurrección.

Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor 

Vigilia Pascual de la noche santa.

 Según una antiquísima tradición, esta es una noche de vela en honor del Señor y la Vigilia que tiene lugar en la misma, al conmemorar la noche santa en la que el Señor resucitó, ha de considerarse como “la madre de todas las santas vigilias”.

Durante la Vigilia, la Iglesia espera la Resurrección del Señor y celebra con los Sacramentos de la iniciación cristiana.

Consta de cuatro partes: Lucernario y Pregón Pascual, Lecturas Bíblicas que describen momentos culminantes de la historia de la salvación, la Liturgia Bautismal y la Liturgia Eucarística.

El día de Pascua.

La Misa del día de Pascua se debe celebrar con la máxima solemnidad. Cada domingo nos hace recordar la Resurrección de Jesús, por eso podemos decir que: es el sacramento temporal de la Pascua. Es el día de la asamblea, ekklesia. Es el día de la Palabra y la Eucaristía.

 Antes y ahora

El Triduo Pascual se consideraba como tres días de preparación a la fiesta de Pascua; comprendía el jueves, el viernes y el sábado de la Semana Santa.

En el nuevo calendario y en las normas litúrgicas el enfoque es diferente: el triduo se presenta no como un tiempo de preparación, sino como una sola cosa con la Pascua.

Es un triduo de la pasión y Resurrección que abarca la totalidad del misterio pascual. Así se expresa: “Cristo redimió al género humano y dio perfecta gloria a Dios principalmente a través de su misterio pascual: muriendo destruyó la muerte y resucitando restauró la vida.

 

 






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