CATEQUESIS

diciembre 13, 2018

Una Navidad llena de amor para todos

Por: Silvia del Valle / @SilviaMdelValle 

Tiempo de recibir a Jesús en nuestros corazones, de darse a los demás.

La Navidad es el tiempo de recibir a Jesús en nuestros corazones, no de recibir regalos costosos y de grandes celebraciones que nos dejan con el bolsillo y el alma vacía.

Navidad es tiempo de dar, de darse a los demás, por eso existen diferentes maneras de lograr que la Navidad esté llena de amor para todos.

Primero

Platiquemos con nuestros hijos para que comprendan que es tiempo de dar. Es importante que nuestros hijos hagan conciencia de que este tiempo es más de dar que de recibir.

Que se acostumbren a ir contracorriente y que sean valientes para dar testimonio del cómo sí se debe vivir este tiempo. Si logramos que ellos lo vivan de manera natural ya habremos ganado mucho, porque dejarán el aspecto material de la Navidad y tomarán el aspecto más transcendente.

Segundo

 Preparemos lo que vamos a dar. Aún es tiempo para dar, así que busquemos los suéteres que ya no les quedan a nuestros hijos y que están en buen estado.

Preparemos algunos aguinaldos con galletas en bolsitas, llevemos también en el coche algo de fruta de la temporada para compartir y en los altos o en las esquinas, cuando se acerquen a pedir una ayuda, podemos pedirle a nuestros hijos que les compartan lo que traen preparado, así vivirán la generosidad y lo verán como lo más natural.

Tercero

 Lo más importante es nuestra familia, y por ahí debemos comenzar. Es importante estar dispuestos a compartir lo que tenemos con cada uno de sus integrantes.

Pero ¿qué podemos compartir? Nuestro tiempo, nuestra alegría, una sonrisa, nuestro amor, algún detalle hecho por nosotros, portarnos bien y no discutir.

Cuarto

Hay que amar hasta que duela. La frase es muy antigua y conocida por todos, pero podemos darle el significado más trascendente al estar dispuestos a dar no solo lo que nos sobra, sino dar de lo que tenemos para nosotros.

Siempre podemos comprar un poco más de despensa para después compartirla con quien lo necesita. O también podemos cocinar algo más de lo que siempre hacemos para después compartir la mesa con algún necesitado.

Quinto

El ejemplo es vital para nuestros hijos. Es básico, no importa la edad que tengan, para ver que nosotros somos generosos y estamos dispuestos a dar.

Podemos comenzar por dar nuestro tiempo, nuestras sonrisas, nuestra paciencia, nuestro amor, para así enseñarles que el amor debe regir todo lo que hagamos.

Feliz Navidad, que Jesús nazca en tu corazón y se quede ahí para siempre.

El verdadero valor

En esta época compartir las tradiciones en familia y transmitir la importancia de dar y recibir amor, de ser solidarios, de alimentar el espíritu y de disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, se convierten en el mejor regalo que podemos ofrecer a nuestros seres queridos.

Es un tiempo para renovar la fe en Dios, amar a los demás y poner en alto el amor y paz, para ello es fundamental compartir con los hijos los valores y enseñarles que la felicidad no solo está en los obsequios y en los regalos materiales; lo primordial es disfrutar con alegría y espiritualidad.

TRADICIONES

Diferentes son las maneras de cultivar el espíritu y encontrar felicidad en el interior de cada uno, para ello basta reflexionar y orar juntos, hablar sobre el significado de la Navidad en las distintas acciones religiosas.

 

 






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