Maestro digno

julio 20, 2018

Viviendo al Estilo Cristiano

Dra. Lourdes Lavaniegos González / Rectora de la Universidad La Salle llavaniegos@lasallep.edu.mx
 El relato de la creación nos permite analizar cómo fue el descanso de Dios: «…reposó  el día séptimo de toda la obra que había hecho. Y bendijo Dios el séptimo día y lo santificó» (Gen 2,2-3).

Siempre nos gustarían unas vacaciones más largas, pero con lo poco que tenemos se puede vivir, siguiendo su ejemplo: reposó, bendijo y santificó.

Saber disfrutar del descanso suele ser para algunos demasiado fácil, aquellos que se tiran en el sillón, se desvelan todos los días y permiten que otros hagan todo el trabajo; al contrario, es difícil para quienes dedican ese tiempo a limpiar todo lo que otros desordenan y ensucian.

Hay que buscar el equilibrio, sencillo cuando existe cariño. ¡Todos necesitamos descansar! Entonces alarguemos los momentos de diálogo, repartamos las tareas de limpieza, salgamos a caminar al parque, a mecernos en un columpio.

No se trata tanto de gastar en hoteles y comidas onerosas, sino el darnos el tiempo para bendecirnos y santificarnos mutuamente. Como dice el Papa Francisco: «Ser santos de clase media», de esos que no llegarán al martirio, pero que viven ofreciendo detalles amorosos al prójimo.

Después de unas vacaciones así ¿no volveríamos renovados al trabajo?






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