Iglesia y Sociedad

enero 9, 2018

Votos que no son libres ni secretos

Por: Redacción

Las elecciones tienen que ser ganadas y no compradas; las elecciones tienen que ser ganadas, no robadas.

El ambientalismo es una forma de pensamiento que supone un cambio en la visión de los seres humanos respecto del medio ambiente, se ha convertido en una mezcla de espiritualidad, conocimiento y activismo.

México es un lugar donde la gente sí trabaja y se gana con mucho esfuerzo el sustento cotidiano, gran parte de la vida no recibe nada gratis, pero es pan de cada día el que se les desprecie.

Por ello, una vez empobrecida, cualquier persona que les ofrezca dinero o despensa, una palmada o la sonrisa, entrega el corazón y se siente comprometida con el líder.

Se siente apoyada porque se le regala 500 pesos en un rato, y como casi nunca se les obsequia dinero equivalente a cinco o seis días de trabajo, por eso creen que si se les apoya es porque se les estima; se sienten importantes sólo porque fueron saludados de mano o de beso.

Casi todos los partidos tienen representantes o líderes en las diferentes comunidades e instituciones o asociaciones civiles, y de ellos se ocupan para mover a la gente a que voten por algún partido; ellos son los principales compradores de votos, ya que conocen a quienes necesitan, y de esto aprovechan la situación.

A jueces o delegados municipales se les corrompe o condiciona con los programas y apoyos federales, estatales y municipales, para obligar a la comunidad a que ‘pague’ alguna obra con los votos.

Una buena cantidad de gente se encuentra necesitada de medicamentos en tiempos de campaña, por lo que se les facilita ambulancias; el candidato da una palmada al enfermo, lo ayuda con medicinas y entonces se queda con la idea de que una vez ganada la elección así será siempre: servidor sonriente y generoso.

Gran parte de la ciudadanía no sabe distinguir entre una persona íntegra y una falsa. La mayoría olvida que en campañas a los candidatos se les ha sugerido que saluden y sonrían para que la gente crea en ellos, y no se imaginan que una vez ganada la elección los votantes se convierten en los únicos votados, excluidos y otra vez marginados.

Es típico que en la víspera de elecciones se reparta dinero para asegurar que al siguiente día voten por ellos, incluso el día a las elecciones se les ataja en el camino para ofrecerles dádivas o recordarles que se les ha apoyado, por lo tanto tienen que votar por tal partido en referencia.

Hay gente a la que se le amenaza con el retiro de algunos apoyos si no votan por ‘x’ partido. Inclusive hay a quienes se les dice que voten y después se les paga.

Es importante votar, escuchar a todos los candidatos y conocer las diferentes propuestas que ofrecen para decidir libremente por quién hacerlo; que nadie te obligue a votar por alguien que no te convence.

Los candidatos que compran votos no serán buenos gobernantes, ya que la elección tiene que ser limpia. Las elecciones tienen que ser ganadas y no compradas. Las elecciones tienen que ser ganadas, no robadas. Las elecciones tienen que ser ganadas limpiamente.

Conductas más denunciadas en México

  • Compra de votos 20.3 %
  • Destinar bienes o servicios en virtud de su cargo 7.3 %
  • Recoger credenciales para votar 5.1 %
  • Mal uso de material electoral 5.0 %
  • Actos de terror o intimidación 4.9 %
  • No informar sobre fiscalización o recursos 2.4 %

Fuente: FEPADE






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