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No somos libres mientras otra mujer sea prisionera, aunque sus cadenas y las nuestras sean distintas

Audre Lorde / Escritora afroamericana

Crédito. Cecilia Pacheco/Filiberto Monter

Pese a que el régimen talibán aseguró garantizar la seguridad de las vidas y propiedades, manifestar que no habrá venganza y pedir a la población calma, habitantes de Afganistán temen por un regreso oscuro.

La ‘Sharía’ afecta gravemente a los derechos humanos, especialmente a los de 20 millones de mujeres y niñas que ahora ven perdidos 20 años de avance en la lucha por sus derechos y el respeto a su dignidad, más aún ante las mezclas de creencias Pashtunes del régimen talibán, sobre la vida en ‘purdah’ (práctica para ocultar la vida femenina en público).

Actualidad

El regreso del régimen talibán a Afganistán es una realidad tras la retirada de tropas militares de Estados Unidos y otros países, la toma de la capital Kabul, la huida del presidente Ashraf Ghani Ahmadzai y el intento de escapatoria de cientos de habitantes.

El actuar político provocó desesperación, principalmente en mujeres, por lo que están a punto de afrontar: quedan rebajadas al punto de ser consideradas como seres cuyo único fin es la procreación.

La ley talibán

Tiene su base en El Corán (libro sagrado del Islam), del profeta Mahoma, y en las fetuas (pronunciamientos legales de los académicos islámicos).

La interpretación de los talibanes priva a las mujeres de sus derechos, quienes se ven obligadas a acatar normas estrictas, 29 de ellas principales y entre las que se encuentran:

  • Uso del burka, velo que las cubre desde la cabeza hasta los pies.
  • Prohibición al uso de cosméticos.
  • Su movilidad se acata al acompañamiento de un hombre, el mahram (guardián varón familiar) o su marido.
  • No pueden practicar deportes, no tienen acceso a la escuela y tienen prohibido salir a trabajar.
  • Prohibición a reír en voz alta o caminar con tacones, ya que ningún extraño debe oírlas.

De desobedecerlas, reciben castigos que van desde latigazos, torturas, lapidaciones y hasta ejecuciones públicas.

Antecedentes

Entre 1996 y 2001, el régimen talibán estuvo en el poder, tiempo en el que las niñas fueron forzadas a contraer matrimonio, las trabajadoras abandonaron sus empleos, casas activistas fueron asaltadas, y niñas y mujeres jóvenes tenían prohibido asistir a la escuela.

Cuando los talibanes gobernaban Afganistán se vivió un “apartheid de género” (discriminación económica y social contra individuos de un género específico), publicó Forbes en su portal.

Después de que los militantes islamistas fueron expulsados del poder en 2001, las mujeres fueron libres de ir a la universidad y trabajar.

ONU

Tras la toma de Kabul, la ONU aseguró haber recibido “informes creíbles de graves violaciones del derecho internacional humanitario, y de abusos de los derechos humanos”.

La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, indicó que su oficina tiene conocimiento de hechos que van desde ejecuciones sumarias a restricciones a los derechos de las mujeres, reclutamiento de niños soldados y represión de las protestas pacíficas y de la expresión de la disidencia.

México

El martes 24 de agosto, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó de la llegada a México de cinco jóvenes integrantes del equipo de robótica de mujeres de Afganistán, quienes salieron de su país huyendo del régimen talibán. 

“Estamos felices de estar aquí, es un honor que el gobierno de México nos haya honrado por estar aquí y haber salvado nuestras vidas”, dijo una de ellas; al día siguiente también llegaron periodistas y corresponsales.

Papa Francisco

Muy cerca, en marzo de este mismo año, el Santo Padre se pronunció sobre las mujeres en Oriente Medio, asesinadas o convertidas en esclavas sexuales.

«Quiero agradecer de corazón a todas las madres y las mujeres, mujeres valientes que siguen dando vida a pesar de los abusos y las heridas. ¡Que las mujeres sean respetadas y defendidas!», clamó.

Estoy sentada aquí, esperando a que vengan

Zarifa Ghafari / Primera Alcaldesa de Afganistán