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Nos duele todo lo que pasa, nos duele el dolor de la gente, nos lastima lo que últimamente se ha vivido en estos días recientes allá en Tapachula

Mons. Rogelio Cabrera López
La Iglesia pone de su parte para cooperar en la atención humanitaria

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) condenó las agresiones que sufrió un grupo de migrantes centroamericanos y haitianos en Tapachula por parte de agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) y elementos de la Guardia Nacional (GN), y exigieron al gobierno que respete los derechos humanos.

“Nos duele todo lo que pasa, nos duele el dolor de la gente, nos lastima lo que últimamente se ha vivido en estos días recientes allá en Tapachula”, aseguró en conferencia de prensa el presidente de la CEM, Mons. Rogelio Cabrera López.

“Tuve la oportunidad –agregó- de platicar con el obispo de Tapachula, monseñor Jaime Calderón, y él me expresa también su pena y su dolor por los maltratos que han recibido también niñas y mujeres”.

Por su parte, el secretario general de la CEM, Mons. Alfonso Miranda Guardiola, afirmó que la Iglesia en México pone todo de su parte para cooperar en la atención humanitaria de los migrantes, a través de la diócesis local, de la Dimensión de Movilidad Humana, de los misioneros scalabrinianos y los jesuitas, entre otros.

“Es un tema sumamente complejo, muy difícil, pero a nivel Iglesia se está respondiendo con toda la fuerza (…) Estamos abordándolo lo más que podemos. No se trata de no cooperar con el gobierno, pero también se trata de señalar cuando hay excesos y violaciones a los derechos humanos”.

“Como iglesia entendemos el problema, colaboramos en él, pero también pedimos que no haya excesos y mucho menos violaciones a los derechos humanos”.