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Debemos percatarnos que la ‘ideología de género’ va tomando lugar ayudada de los sistemas políticos, siendo ella una imposición progresiva, paulatina y basada en una aparente corrección política

Esta nueva educación es una imposición social que debemos cuestionar

Crédito. Pbro. Ángel de Jesús Díaz Sauza

La instrumentalización del ser humano está rebasando fronteras, llegó a niveles de interés político y económico, es evidente que la educación que busca ser inclusiva y con igualdad de género es manipulada por el capital internacional; existe una agenda política que añora una mayor cuota de poder. 

Muchos países, incluyendo el nuestro, entraron en la jugada, la SEP anunció que los textos de educación básica serán “inclusivos”.

Debemos percatarnos que la “ideología de género” va tomando lugar ayudada de los sistemas políticos, siendo ella una imposición progresiva, paulatina y basada en una aparente corrección política que expresa radicalmente una exclusión de quienes no pensamos del mismo modo dando a notar su realidad sectaria que rechaza  y estigmatiza al disidente  intelectual. 

Esta nueva dictadura busca desvalorizar lo científico, y a la razón misma perpetuando una desvalorización de los principios  y valores que buscan guiar al hombre  en la verdad. 

Esta educación es una imposición social que debemos cuestionar y retractar de un modo contundente. 

Esta agresión antropológica no puede ser aceptada sin ser cuestionada, ya que una educación inclusiva distorsiona la realidad de la persona, haciéndonos creer que hoy se es libre, una educación de género pretende quitar todo tipo de “alienación” que esclavice al ser humano, siendo esta nueva forma de educar quien realmente violente las voluntades y razón de los estudiantes. 

Padres de familia, atentos con la educación que sus hijos, ya que el estado está atendiendo a sus intereses económicos y políticos sacrificando la integridad de la persona.