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« Esperemos con paciencia la llegada de la Cuaresma, dispongamos el corazón con espíritu de recogimiento; recibamos la ceniza con devoción y compromiso de vivir la voluntad de Dios con alegría »

Crédito. Pbro. Luis Xchel Nava Ortega

Como cada año, la Iglesia comienza a prepararse para un tiempo de recogimiento, conversión y oración.

La Cuaresma es la antesala que nos dispone a vivir con mayor intensidad el Misterio Pascual, centro de toda la fe cristiana, de allí que sea un tiempo espiritualmente fuerte.

La ceniza

Nos hace recordar el origen del ser humano, que Dios formó al ser humano del polvo de la tierra (Gn 2,7), así también nos recuerda que por el pecado original la humanidad conoció la muerte y que está condenada a volver al polvo de donde fue formada (Gn 3,19).

Elaboración

Esta ceniza tiene una elaboración particular, no es cualquier ceniza, tampoco es un elemento que tenga poderes mágicos, pero tampoco se elabora con elementos ajenos a la espiritualidad cristiana.

Regularmente la ceniza se elabora con las palmas y ramos que se bendijeron el Domingo de Ramos del año anterior, así también con objetos que han sido bendecidos y que ya no tienen un uso para la piedad y el culto de las personas, como pueden ser estampas de santos o libros que ya están muy deteriorados.

Proceso

En una hoguera son incinerados todos los objetos hasta que quedan reducidos a ceniza, luego se espera a que se apague totalmente el fuego y se enfríe la ceniza.

Después se pasa por un cernidor que va separando las virutas y escorias, a modo que quede un polvo muy fino.

Antiguamente este proceso lo realizaba el sacerdote con algunos ministros, mientras se elaboraba rezaban algunas oraciones y salmos.

Actualmente la elaboración de la ceniza la puede seguir haciendo el sacerdote o alguna persona idónea que él delegue para la tarea.

Bendición y colocación

La bendición estrictamente sí tiene que ser hecha por un sacerdote dentro de la celebración litúrgica que presenta el Misal Romano para el Miércoles de Ceniza.

Tradicionalmente, la ceniza es colocada en la frente de los fieles y sobre la cabeza para los clérigos; es decir, diáconos, sacerdotes y obispos, sin embargo con la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II, dejó apertura a la elección y la oportunidad de una forma u otra.

Signo

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza, un día eminentemente penitencial donde la Iglesia invita a todos sus hijos a mirar la misericordia de Dios, hacer un examen de conciencia y comprometerse a llevar una vida según la voluntad de Dios, por ello es que en este día nos obliga a abstenerse de comer carne y hacer ayuno.

El signo sensible de la liturgia de este día es la ceniza que durante la celebración es bendecida por el sacerdote y luego es colocada en la frente del penitente que se acerca a recibirla como signo de su compromiso de adhesión a la voluntad de Dios.